Guía · Conceptos
13 conceptos básicos del marketing digital que necesitas saber
En la primera reunión con cualquier agencia van a caer diez siglas en cinco minutos. Esta es la lista corta de lo que significan de verdad, con ejemplos, para que puedas preguntar lo que hay que preguntar en lugar de asentir.

El marketing digital tiene un problema de vocabulario: muchas siglas para ideas que, explicadas en castellano, son bastante simples. Estos trece conceptos cubren el 90 % de lo que vas a oír.
Si sólo te quedas con tres, que sean estos: buyer persona, embudo y coste de adquisición. Con ellos ya puedes juzgar si una propuesta tiene sentido para tu negocio.
Quién es tu cliente
Todo empieza aquí, porque el resto de decisiones dependen de esta.
- Buyer persona: el retrato de tu cliente ideal. No es «mujeres de 30 a 45 años», es qué problema tiene, qué ha probado ya, qué le preocupa de contratar y con qué palabras lo cuenta.
- Público objetivo: el conjunto más amplio al que te diriges. La buyer persona es una cara concreta dentro de ese conjunto, y es la que sirve para escribir.
- Lead: un contacto que ha dejado sus datos voluntariamente. Deja de ser una visita anónima y pasa a ser alguien a quien puedes escribir.
Cómo llega la gente
Cuatro términos que aparecen en cualquier informe de tráfico.
- Tráfico orgánico: las visitas que llegan desde los resultados no pagados de un buscador. Tardan en construirse y no se paran cuando dejas de invertir.
- Tráfico de pago: las visitas que llegan desde anuncios. Instantáneas y alquiladas: dejan de llegar el día que apagas la campaña.
- Tráfico directo: quien escribe tu dirección o llega desde un marcador. Suele ser gente que ya te conoce.
- Tráfico de referencia: quien llega desde un enlace en otra web. Además de visitas, suele traer autoridad.
Los números que miden si funciona
Aquí es donde se concentran las siglas, y donde más conviene no perderse.
- CTR (click through rate): de cada cien personas que vieron tu anuncio o tu resultado en Google, cuántas hicieron clic. Mide si el mensaje llama la atención.
- CPC (coste por clic): lo que pagas cada vez que alguien hace clic en tu anuncio. Es un coste, no un resultado.
- CPA o coste de adquisición: lo que te cuesta conseguir un cliente nuevo, sumándolo todo. Es el número que decide si una campaña es buena o mala, y casi nunca es el que se enseña primero.
- Tasa de conversión: de cada cien visitas, cuántas hicieron lo que querías —comprar, pedir presupuesto, apuntarse—. Una tasa baja con mucho tráfico suele salir más cara que lo contrario.
- ROI (retorno de la inversión): cuánto has ganado por cada euro invertido. Si nadie te lo puede calcular, es que no se está midiendo lo suficiente.
Cómo se ordena el recorrido
Y por último, el vocabulario del camino que recorre un cliente.
- Embudo de conversión: las fases desde que alguien te descubre hasta que te compra. Se llama embudo porque en cada fase queda menos gente, y eso es normal.
- Engagement: el grado de interacción real de tu audiencia. Guardar una publicación o escribirte un mensaje dice mucho más que un «me gusta».
- Call to action: la acción concreta que le pides a quien está leyendo. Una página sin ella deja la decisión al azar.
Cómo usar esta lista
La próxima vez que te presenten una propuesta, pregunta dos cosas: qué coste de adquisición estiman y en qué fase del embudo actúa lo que te están vendiendo. Si no hay respuesta clara a ninguna de las dos, no es que el vocabulario te falle a ti.
¿Te suena todo y no sabes por dónde empezar?
Normal. Saber el vocabulario y saber qué mover primero son cosas distintas.